Quiénes somos

Provenimos de una familia de tradición olivarera.

Nosotros

Desde 1954 Aceites Gil Luna ha producido para sus clientes un aceite de máxima calidad y cuidado proceso de elaboración en sus variedades Virgen Extra y Virgen Extra Ecológico, procedentes de Olivos Centenarios en el entorno inmejorable del Parque Natural Sierra de las Nieves, declarado desde 1995 Reserva Mundial de la Biosfera.
 
En pleno proceso de expansión Aceites Gil Luna desea dar a conocer su variedad de aceites de máxima calidad con el sello “Sabor a Málaga” para atender las necesidades de nuestros clientes más exigentes.

¿QUÉ OFRECEMOS?

Aceite de calidad 100% garantizado, tu tienda de confianza

GERENTE Y ADMINISTRADORA DE GIL LUNA

Mariló Luna Escribano.

Dispone de capacidad para emprender acciones y llevar la delantera para hacer cambios en el entorno. Implicada en las decisiones relativas a los recursos en un marco de conocimiento claro, actualizado y exacto de los objetivos de la empresa. Organiza las cosas en torno a las tareas y, a partir de ahí, coordina relaciones de interdependencia entre las tareas, cuando procede. Comprende el uso de los canales de comunicación e información para identificar problemas, entender los cambios del entorno y tomar buenas decisiones. A través del refuerzo positivo genera en su gente ganas de realizar su trabajo y eliminando conflictos inhibe posibles problemas que minen la motivación.
 
En pleno proceso de expansión Aceites Gil Luna desea dar a conocer su variedad de aceites de máxima calidad con el sello “Sabor a Málaga” para atender las necesidades de nuestros clientes más exigentes.

MAESTRO MOLINO DE ACEITES GIL LUNA

Cristóbal Gil Luna

Cristóbal es la tercera generación en la empresa, el nieto del creador de la Almazara, su abuelo se llamaba Cristóbal como él. Luego pasó a su padre Antonio Gil, y él fue el que le dio el revelo al jubilarse.

Cristóbal es un hombre atento con los clientes y proveedores, tranquilo y afable. Muy responsable de su buen hacer, preocupado en cada momento del proceso. Seleccionando las aceitunas en cada tolva correspondiente con el objetivo de buscar la calidad, no dejando nada al azar. Todo contralado.

Si ya se dispone de una buena materia prima, el maestro de molino, es el encargado de todo el proceso de la elaboración de nuestros aceites. El que consigue hacer que esas aceitunas, se conviertan en el Sabor a Luna.

 

Desde que las aceitunas depositas en la tolva de recepción, ya la mano del hombre no vuelve a tocarlas. Con cintas transportadoras pasan por limpiadora, lavadora, pesadora, tolvas de recepción, molino triturador y batidoras, y ahí es donde comienza la esencia de la obtención de buen aceite, dándole el tiempo necesario para su batido. Luego cuando llega su momento, el decánter hace el resto, y separa el aceite del alpeorujo pasando a los decantadores, antes de pasar definitivamente a bodega.